Sueldo y estabilidad lideran prioridades laborales de los chilenos ante la reconfiguración del mercado laboral
- El estudio Randstad Employer Brand Research (REBR) revela que el 65% de los talentos prioriza el salario, mientras que la seguridad laboral (60%) y el ambiente de trabajo (58%) completan el podio de las expectativas al momento de elegir un lugar donde trabajar.
Con una tasa de desempleo que se sitúa en el 9,1%, según los últimos informes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para 2026, el mercado laboral chileno atraviesa un escenario de alta complejidad. Sin embargo, esta incertidumbre no ha disminuido las aspiraciones de los trabajadores, sino que ha reconfigurado profundamente sus expectativas, volcando la balanza hacia la seguridad económica y la estabilidad.
En este contexto, la segunda edición en el país del estudio Randstad Employer Brand Research (REBR) de Chile cobra especial relevancia al ofrecer una radiografía precisa de las demandas del talento nacional. El sondeo revela que el 65% de los profesionales prioriza el salario al momento de elegir dónde trabajar. El podio de las expectativas lo completan la seguridad laboral (60%) y un buen ambiente de trabajo (58%).
De esta forma, el informe no sólo define qué factores pesan más a la hora de perfilar a la empresa ideal en tiempos desafiantes, sino que también detalla los canales estratégicos que utilizan los chilenos para abrirse paso en un entorno altamente competitivo.
Más allá del sueldo: qué priorizan realmente los talentos
De acuerdo con el estudio de la multinacional de capital humano, contar con un sueldo y beneficios atractivos se consolida como el principal motor a la hora de elegir un empleador, concentrando el 65% de las preferencias.
La importancia de este atributo tiene una clara correlación con la edad: mientras los jóvenes de la Generación Z lo priorizan en un 55%, esta cifra escala al 67% en los adultos de la Generación X. Al analizarlo por género, los datos revelan que este elemento resulta más determinante para los hombres 68% que para las mujeres.
Sin embargo, el aspecto económico no lo es todo. Factores como la estabilidad, el buen clima laboral y el equilibrio entre la vida personal y el trabajo conforman un mix de expectativas sumamente balanceado y competitivo entre sí. Esta radiografía de prioridades se configura de la siguiente manera:
- Seguridad (o estabilidad) laboral: Conforma el 60% de las preferencias. Más crítica para la Generación X y levemente mejor evaluada por las mujeres (61% vs. 59%).
- Ambiente de trabajo agradable: Alcanza un 58%, con mayor relevancia para las mujeres que los hombres (62% vs. 54%). Este factor aumenta con la edad.
- Equilibrio entre la vida personal y laboral: Representa un 56% de las preferencias, el cual es consistentemente importante en todas las generaciones, aunque las mujeres le otorgan mayor relevancia que los hombres (60% vs. 53%).
- Oportunidades de crecimiento profesional: Marcó un 54%, siendo más importante para la Generación X (57%), mientras que la Generación Z le da menor relevancia (51%). Por género, las mujeres valoran más este ítem que los hombres (57% vs. 51%).
“El mercado laboral chileno se ha reconfigurado. Hoy nos enfrentamos a profesionales que buscan un modelo donde la seguridad económica dialoga al mismo nivel que la calidad de vida. Si bien el salario atrae, dimensiones como el ambiente de trabajo y el equilibrio personal pesan casi con la misma fuerza y son los que hacen que una persona se mantenga en una empresa. La lección para las organizaciones es clara: competir únicamente por banda salarial es una estrategia a corto plazo; la verdadera fidelización del talento hoy exige construir culturas de trabajo estables, inclusivas, coherentes y adaptadas a las prioridades de cada generación”, explica Bárbara Cisterna, Directora Comercial de Randstad Chile.
¿Dónde busca y encuentra empleo el talento en Chile?
A la hora de buscar oportunidades, los chilenos utilizan un amplio abanico de plataformas digitales, aunque la interacción personal sigue cumpliendo un rol clave. Dentro del ecosistema digital, los portales y buscadores de empleo lideran las preferencias con un 60% de uso, seguidos por LinkedIn (43%), redes sociales (41%) y agencias de reclutamiento (38%).
Sin embargo, los canales que realmente concretan las contrataciones revelan un panorama distinto. Si bien los portales de empleo se mantienen como la principal vía de conversión (39%), las conexiones personales y recomendaciones toman gran relevancia (27%). A estas les siguen LinkedIn (24%), las redes sociales (24%) y las agencias de reclutamiento (22%). Esto demuestra que un alto volumen de uso no siempre es sinónimo de éxito en la contratación final.
Al analizar el comportamiento por edad, los Millennials y la Generación X son quienes más recurren a los portales de empleo tradicionales (61%). En contraste, el talento más joven confía en entornos más dinámicos: cerca de un 45% de la Generación Z y Millennials prefiere LinkedIn, y una proporción similar utiliza activamente otras redes sociales para abrirse paso en el mercado laboral.
El factor humano no desaparece
A pesar de que la búsqueda laboral es hoy mayoritariamente digital, la interacción humana sigue siendo un pilar insustituible. La inmensa mayoría de los encuestados considera clave conectar con un reclutador durante el proceso de selección: una expectativa que arranca en un 84% al explorar oportunidades, y que aumenta a un 86% al momento de postular formalmente.
“En la era de los procesos digitalizados, las personas siguen en busca de una conexión humana. Esta interacción genera confianza al haber cercanía y hacer que las personas se sientan como lo que son: seres humanos con historias, expectativas y necesidad de pertenecer y sentirse útiles”, agrega Bárbara Cisterna.
Un estudio independiente que permite entender cómo evolucionan las expectativas
Para esta edición, el estudio consideró la opinión de más de 170.000 personas en 34 mercados y evaluó a más de 6.000 compañías alrededor del mundo, representando más del 75% de la economía global.
En Chile, donde se realizó su segunda versión anual, participaron más de 3.500 personas entre 18 y 64 años, incluyendo estudiantes, trabajadores activos y personas en búsqueda de empleo, quienes evaluaron a los principales empleadores del país según distintos atributos asociados al atractivo laboral.
Más que un ranking, el REBR se ha consolidado como una herramienta que permite comprender cómo evolucionan las prioridades del talento y qué elementos están marcando la diferencia entre las organizaciones más atractivas del mercado laboral.