Hidrógeno verde transforma la energía en las zonas más remotas de Chile
- Impulsado por el Plan de Acción de Hidrógeno Verde 2023-2030 junto con la Estrategia Nacional, el país busca consolidar un modelo energético limpio que lo posicione como líder global en esta industria emergente.
El avance sin tregua del cambio climático ha puesto de relieve la necesidad de encontrar nuevas fuentes de energía que faciliten la descarbonización a nivel global. Este escenario ha llevado a apostar por alternativas más sostenibles como el hidrógeno verde, un combustible limpio generado mediante electrólisis del agua con electricidad proveniente de fuentes renovables, pero que aún se encuentra en una etapa preliminar de desarrollo.
En el caso de Chile, el país se ha comprometido a impulsar su avance mediante la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde junto con el Plan de Acción 2023-2030, que define las políticas públicas para descarbonización, seguridad energética y crecimiento económico a partir de esta fuente energética, considerando 83 proyectos en cartera entre 2026 y 2030 por un valor aproximado de US$170 mil millones, según la Asociación Chilena del Hidrógeno (H2 Chile). Pero esta planificación no solo ayudaría a reducir la huella de carbono, sino también a resolver un gran desafío del sector eléctrico chileno, como lo es abastecer de energía limpia a sectores de difícil electrificación.
Y es que nuestro país destaca por tener una geografía extensa y desafiante, además de múltiples faenas industriales, operaciones mineras y comunidades remotas que dependen históricamente de combustibles fósiles para transporte pesado o procesos de alta temperatura. En este escenario, el hidrógeno verde emerge como solución clave, especialmente en regiones con alta radiación solar o vientos fuertes.
Como explica Ignacio Ugalde, director de Power Systems para el Clúster Andino Sur en Schneider Electric, “el hidrógeno verde permitirá descarbonizar sectores complejos mediante electrolizadores compactos alimentados por generación renovable local, ideal para zonas donde instalar baterías o líneas de transmisión sería muy costoso”.
Tecnología y automatización: el puente hacia el hidrógeno verde
La producción y gestión del hidrógeno verde requiere una infraestructura energética capaz de integrar distintas fuentes de generación renovable, operar de forma eficiente y responder a las exigencias de una industria en crecimiento. En ese contexto, plataformas digitales que permiten supervisar y coordinar sistemas eléctricos, activos renovables y procesos de electrólisis están facilitando una operación más integrada y eficiente. Según Schneider Electric, este tipo de soluciones puede contribuir a reducir hasta en un 20% la inversión inicial (Capex) y hasta en un 10% las emisiones de CO₂ en proyectos industriales.
A ello se suma el uso de gemelos digitales y herramientas de análisis predictivo, que permiten modelar virtualmente una planta de hidrógeno verde desde las etapas de diseño y evaluación. Estas simulaciones ayudan a anticipar el comportamiento de las instalaciones, comparar distintos escenarios operacionales y optimizar variables como el costo nivelado del hidrógeno (LCOH), además de apoyar estrategias de mantenimiento predictivo para disminuir tiempos de inactividad. “Es posible modelar el desempeño de una instalación antes de construirla, lo que entrega información para tomar decisiones con mayor certeza durante el desarrollo del proyecto”, explica el ejecutivo.
En un escenario donde Chile busca consolidarse como productor de hidrógeno verde, la incorporación de tecnologías de digitalización y automatización aparece como un elemento clave para mejorar la eficiencia de los proyectos, facilitar su escalabilidad y fortalecer la infraestructura energética necesaria para su desarrollo.